
Jugar...jugar al gato y al ratón es deporte universal,al igual que lo es quejarse por cualquier cosa.
Quizá,y solo insinúo que puede ser, sean deportes absurdos y cansados.
Debería llegar el momento en el que habría que hacerle saber al ratón que si se hace el difícil, y el gato toma esa misma posición, quizá no llegue a agarrarlo nunca.
O decirle al gato que quizá el ratón no merezca tanto la pena, y si la merece, porque la merece (eso ya te lo digo yo) más vale que corra porque siempre se acaban oyendo maullidos cercanos.
Ale y ahora no me vengáis quejándoos de que no se entiende la metáfora, que para quejas la del señor ratón que se cansa de dar vueltas.
Jajajaa, ayyyy... qué difícil es jugar al gato y al ratón... Y más también porque a veces se cambian los roles sin darse cuenta, :)
ResponderEliminarCuídate mucho, eh ;)