cuando las cosas fluyen por naturaleza, sin forzarlas, sin empujarlas como al coche que te deja tirado nada más comenzar el camino,sino que podemos separar los pies de los pedales y gritar sin miedo, es en ese momento cuando, gritando a todo pulmón, ni siquiera te planteas que pueda haber una pared de ladrillos al final de la carrera.
GRITANDO, SABOREANDO TODA LA ADRENALINA QUE TE SUMERGE, ASÍ ES COMO EL SEÑOR LADRADOR ME TIENE.
Y en ocasiones da vértigo,
y en ocasiones acojona,
pero te tranquiliza "saber por donde va".
Sed felices mis pequeños
Mira que gritar es una de las terapias más efectivas para deshacerte de presiones y todo... creo que el mundo debería gritar más a menudo, así se evitarían conflictos... claro, hablando de gritar sólo como deshaogo, no contra las personas. saludos :)
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